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jueves, 8 de octubre de 2009

TARIMA PARA UN AUSENTE


Qué suerte, amigo, tienes tú
que oteas horizontes desde arriba.
No puedo yo decir lo mismo.
Allí, tu voz es llama
que sabe cómo arder
vírgenes brotes
en esa inmensa fragua diminuta
de calientes perfumes expectantes.
Afortunado tú que puedes
enderezar los laberintos
que habitarán la luz
cuando lleguen al sol de la avaricia.

Yo, en cambio, ando a rebusco
por negras parameras.
Persigo el grano ausente
entre terrones carcomidos,
donde el muro es ya altivo refugio de la noche
y el paso luminoso, hasta hace poco,
hoy es camino derribado
que ya no sabe de esperanza.
Afortunado tú
y los que como tú,
aún pueden caminar
por el redondo aroma que amanece.

© Valeriano Franco

14 comentarios:

Alejandro dijo...

Gracias, querido Valeriano, por volver tan pronto. Se me antoja que tu diligencia nos invita a observar dos puntos de vista diferentes, dos seres o dos estratos, como quieras, enfrentados: el que es capaz de cambiar y conducir el mundo y el que se arrastra por el suelo desabrido, "acaudillado". ¿Encontrará este último en la rebusca candeales regalados por las mieses?

Como en tantos otros, Valeriano, tu poema retrata episodios de la vida con emociones definidas, profundas, marcadas con la crudeza del "blancoinegro" de esa realidad a la que nos tienes acostumbrados, esa que pintas con tanto acierto.

Un abrazo.

Alex

Emilio dijo...

Analicemos, Valeriano. Tanto Alex como yo estamos contigo. Y estamos en donde hay que estar, en la escritura, porque eso somos, escritores, personas capaces de expresar mejor con la palabra escrita sus sueños y sus realidades. Pero por encima de todo somos viajeros. Yo te veo como un gran caminante. El camino básico se hace sólo. Puede que algunos parezca que atraviesan, permanentemente, parajes en fiesta. Y otros, parameras. Pero el planeta, todo el planeta, como induce Alejandro, es, a la vez, una inmesa fiesta y una inmensa tristeza. Tú tienes un don: ser capaz de escribir, y hacerlo bien. Lo demustras en este poema. Y en los anteriores. De una gran originalidad, muy de alguien que tiene un universo literario y humano propio. Y lo sabe expresar. Yo te he descubierto tarde, Valeriano. Todos nos descubrimos tarde. Espero que no demasiado tarde. Yo creo que hay una clave para arrancar algo a la vida: no medirla en términos comparativos. Yo sería muy infeliz si me comparara con otros escritores, por ejemplo, que han llegado a más - socialmente o en la crítica -que yo. Un día me convencí que nada de eso importaba. Que la mejor pieza era un comentario amigo, que el mejor lector no era el que ocupaba muchos sillones sino aquèl que acercaba, alguna vez, un sillón con afecto y con conocimiento. Tu blog demuestra tu nivel literario. Mira Miguel Ortega, es un gran escritor y buen amigo...pero su blog pasa mucho tiempo en silencio...porque no pone comentarios...está en contra de esa dinámica...por eso él, en la Blogsfera, està, prácticamente, en silencio, independientemente de que ha tenido problemas con el ordenador. Mira, Valeriano, yo me comprometo a llenar, con Alejandro, tu blog de palabras no vacias. Estas no lo son. Las de Alex tampoco. ¿Te acuerdas de Pessoa?. Toda su vida luchando y toda su obra permaneció, hasta después de su muerte, prácticamente inédita. Yo te quiero animar a acumular en calidad tus poemas, tu viaje. Y recopilar las paradas en un próximo libro. El libro, Valeriano, es un símbolo. Algo material que nos acompaña. Todos lo hemos intentado. Para llegar a ver la satisfacción que da el entregar palabras...no hay que esperar respuestas...hay que esperar entregas. Este es un camino de ida y vuelta. Pero, primero, tiene que ser de ida. Espero que te sirvan de algo estas palabras.
Un abrazo.

Danilac dijo...

Grande, Valeriano. Muy grande.

Valeriano dijo...

Sois muy generosos. Yo escribo lo que siento y veo. El otro día dije que esto para mi es una endorfina. Dentro estoy yo, seguro, pero, unas veces como actor y otras como espectador aunque hable en primera persona. Efectivamente como dice Alejandro, hay siempre dos mundos ¿enfrentados? Yo pretendo verlos y describirlos, como si fueran los yin y yang que se consumen y generas mutuamente creando un equilibrio dinámico. En medio de todo esto revoltijo, ando yo haciendo lo que puedo, como dice Emilio caminando entre sueños y realidades y casi siempre solo. Y no hay más remedio, al final hay que conformarse: a veces lo que surge está mejor, ¿grande? ¿Muy grande? ¿? Pienso que no es para tanto.
Un abrazo

Pilar dijo...

Mi primera visita a tu blog ha sido muy agradable Valeriano, asi que volveré más veces.
No te conocía pero empezaré a hacerlo.
Saludos

Orfeo de Tracia dijo...

Entiendo muy bien sus poemas, señor Franco. Seguiré leyendo cuanto escriba. Es muy instructivo para gente como yo que está acostumbrada a otros ambientes poéticos. Le agradezco que lo haga comprensible.
Que Dionisos alegre sus noches.
Orfeo de Tracia

Anónimo dijo...

Valeriano: ¡Qué alegría encontrarte! Siempre un placer leer. Es todo una filosofía. Sol

Miguel Ortega Isla dijo...

Amigo Valeriano:

Como sabes yo no participo en esa vorágine de comentarios que van y vienen, pero entro de vez en cuando en tu blog donde compruebo lo que ya descubrí en la tertulia.

Eres una persona de sereno y recto juicio y un serio escritor.

Es una suerte tenerte como amigo.
Miguel Ortega Isla

Valeriano dijo...

Querida Sol:
Gracias por tu comentario. Espero que sigas leyéndome.

Valeriano Franco dijo...

Querido Miguel: Yo, ya lo sabes, soy un gran admirador tuyo como persona y como escritor. Estoy orgulloso de tenerte como amigo y me satisface enormemente que leas mi producción y más aún que la ponderes con ecuanimidad.
Cordialmente
Valeriano

Anónimo dijo...

Hola Valeriano: "POR EL REDONDO AROMA QUE AMANECE", sólo puede caminar la juventud, porque, salvo excepciones, es la única que no tiene heridas del tiempo. A todos los que hemos traspasado la barrera, nos queda la sensación de aquella transparencia en la que no había días oscuros. Únícamente sol, y el resplandor de un futuro plagado de incógnitas.

Todos tus poemas me gustan. Y éste no es una excepción.

Un abrazo,
Mila.

Valeriano dijo...

Ni la barrera ni la juventud son el problema, querida Mila. No hay barrera. Lo que ocurre es que él ya no está en la tarima. Ahí está el problema.
Gracias por leerme. Me alegro que te guste lo que escribo.
Un abrazo

Soledad Serrano dijo...

Valeriano, una delicia leerte. Besos miles, Sole

Anónimo dijo...

Aunque sólo sea por acompañarte un poco más esta noche...te pongo este comentario para completar mi respuesta a tu entrada en mi blog. Que si, Valeriano, que este es el camino: atreverse. Me gustó mucho lo que dijiste la otra tarde en la Asociación de Escrigores...Algo así como: ahora veréis, ¿no?. Pues eso, te esperamos, ya, siempre.

Port