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martes, 6 de octubre de 2009

SOLTAR AMARRAS


Mi testamento, amigos, es muy simple:
Vivir hasta que el cuerpo aguante.
Después polvo sembrado por el huerto;
que sea en primavera
cuando la sangre grita y se hace llama:
Me gustaría estar caliente
como cuando salí a comer el mundo
hace mil años
y a la puerta del sol por la mañana
los besos hacían cola cada noche.

Si es hora de jugar con el futuro
y apostar sin más baza que el silencio,
no debe costar tanto
dejar la máscara en la orilla,
tomar la vieja nave
y atravesar el lago sin retorno.

Porque cuando la vida la has pasado
subido a la pregunta ansiosamente
sin alcanzar el fuego del misterio,
ansías el pregón de la trompeta
y ver la última carta
que cierra la partida que jugaste
con alguien que no existe y te hizo el truco
de sacar del sombrero una paloma.

© ValerianoFranco

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta Valeriano este poema. Felicidades.
Santiago Solano

Alejandro dijo...

Amigo Valeriano:
En primer lugar te agradezco la actualización. Sobre el poema ¿qué te voy a decir? Sabes que juego con un poco de ventaja, la que tú me das. Me encanta cómo lo expresas, la emoción que transmites, y lo bien que quedan los trabajos cuando el autor, como tú, se empeña en ello-

Un abrazo.

Alex

Valeriano dijo...

Bueno, amigos, qué os voy a contar:
Primero, gracias por leerme. Luego deciros que, en mi opinión, cuando uno se expresa, en el medio que sea, lo importante es que la cosa llegue, que les llegue a los que lo leen pero, para el que lo crea, lo importante no es no es llegar, lo importante es salir, que le haya salido de allí, a veces ni tú sabes dónde está ese allí, sólo los intuyes o sientes. Pero si no sale de allí, para mí, no vale ni es honesto.
Un abrazo

Emilio dijo...

Me alegra mucho tu regreso, Valeriano. Se te echaba de menos. Y ha sido un regreso con un gran poema. Profundo y bien escrito.
"...No debe costar tanto
dejar la máscara en la orilla" dices. Si alguien escribe una cosa así, merece la pena que no se vaya nunca. Y, aunque a todos nos quede un tiempo limitado, por lo menos que lo hagamos acompañados de los que sabemos aprecian - pocos o muchos - lo que escribimos. Tú tienes tu lugar en la Blogsfera, un buen lugar, porque eres un buen escritor. Algunos somos un poco incontinentes e inundamos de palabras todo...Pero eso es una cuestión de modo de ser. A lo mejor los que decís menos, lo decís mejor. Un abrazo. Y enhorabuena por tu espléndido poema.

Valeriano dijo...

Gracias Emilio:
Como siempre, eres muy generoso. Es que, entre tú y yo, para mí, a estas alturas de la película, la poesía es mi endorfina . Leer o crear poesía me pone aunque, paradójicamente, a veces duele, y es porque siempre te queda "ese no sé qué que queda balbuciendo".
Un abrazo